Como sacado de un libro de terror o citando mejor una frase en parte de Terminator 2, “El 1 marzo 25 millones de Playstation 3 se apagaron en el más absoluto silencio” para dar paso a la mayor de las incertidumbres. Los videos de queja de usuarios en youtube aumentaban de manera aritmética. Los mails saturaban las bandejas de correos de Sony.
Todo lo que ha podido decir Sony al respecto es un “Agradecemos que no envies más emails alertando del fallo, dado que estamos en ello”. Twitter hecha humo, las redes sociales propagan la noticia de muchas webs que peleen por ver quien ha hecho eco de una primicia muy muy amarga para los sonyers.
A pocos días del lanzamiento de uno de los títulos por excelencia de la marca nipona, Final Fantasy, la oscuridad envuelve más que nunca a esta consola negra. No quiero ni pensar como deben estar las oficinas de Sony. Es cierto que todos los grandes tienen malos momentos, desde Microsoft hasta Blizzard, pasando por Apple, Nokia y cualquier otra gran marca que podáis nombrar.
Pero es cierto que hay grandes gigantes que no deberían tener estos problemas, y más si le añadimos que es un problema relacionado con el reloj interno de la consola que evita que se realice la sincronización de trofeos y lanza el error 8001050F, un error demasiado “estúpido” que puede costarle realmente caro a la exitosa marca.
Saldrá adelante, es una marca de confianza, pero … ¿a qué precio?
Añadir que dicho error o efecto no tiene repercusión en su versión nueva SLIM.
Nunca pensé que diría esto, pero prefiero el producto de Microsoft….. y eso que no hablo siquiera de Proyecto Natal.
En fin, totalmente de acuerdo. ¿Cómo un error tan absurdo se ha podido pasar por alto?